Cuando iniciamos una rutina de ejercicio, la emoción y las ganas de ver resultados pueden hacer que exijamos demasiado a nuestro cuerpo. Pero, si no escuchamos sus señales, corremos el riesgo de lesionarnos o abandonar antes de tiempo.
Para que el ejercicio sea sostenible y parte de tu vida a largo plazo, es clave aprender a reconocer lo que tu cuerpo necesita y respetar su proceso de adaptación.
¿Cómo escuchar a tu cuerpo?
✅ Empieza poco a poco
Si llevas tiempo sin entrenar, no intentes hacer ejercicios avanzados o entrenamientos de alta intensidad de inmediato. Incrementa el esfuerzo gradualmente para evitar lesiones.
✅ Distingue entre esfuerzo y dolor
Es normal sentir fatiga o un ligero ardor en los músculos, pero el dolor intenso o punzante es una señal de alerta. Si algo duele demasiado, detente y revisa tu técnica.
✅ Respeta los días de descanso
El descanso es tan importante como el entrenamiento. Tu cuerpo necesita tiempo para recuperarse y fortalecerse. No entrenar todos los días no significa que estés retrocediendo, sino que estás construyendo una base más sólida.
✅ Hidratación y alimentación adecuadas
La falta de agua o una mala alimentación pueden hacer que te sientas más cansado de lo normal. Asegúrate de nutrir bien tu cuerpo antes y después del ejercicio.
✅ Disfruta el proceso
El ejercicio no debe ser una tortura. Encuentra una actividad que realmente disfrutes para que sea más fácil mantenerla en el tiempo.
Conclusión
Escuchar a tu cuerpo te permitirá construir una rutina de ejercicio segura, efectiva y sostenible. No se trata de entrenar más duro, sino de entrenar de manera inteligente.
¡Dale a tu cuerpo lo que necesita y él te lo agradecerá con energía y bienestar!
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