La moda de la proteína

En estos tiempos, el foco está en la proteína.

Y después de más de 15 años en el mundo de la nutrición, te puedo decir que he visto varias modas pasar.

Recuerdo cuando los carbohidratos eran los protagonistas: la avena era el alimento estrella, el pan integral aparecía en todas partes y las leguminosas tenían un lugar importante en nuestra alimentación.

Después llegó la época de las grasas. Empezamos a hablar de las grasas buenas, las nueces y almendras, el aguacate, el salmón…

Y ahora le toca a la proteína.

Hoy parece que si un producto tiene proteína añadida, automáticamente lo percibimos como una opción más saludable.

Y entiendo por qué.

La proteína es importante. La necesitamos para formar y mantener nuestros tejidos, incluido el músculo. Y hoy sabemos mucho más sobre la importancia de conservar nuestra masa y función muscular conforme envejecemos.

Pero de ahí a pensar que todos necesitamos grandes cantidades de proteína, o que cualquier alimento con proteína añadida es necesariamente una mejor opción, hay una gran diferencia.

Más no necesariamente significa mejor.

Las necesidades de proteína no son iguales para todos. Dependen de nuestra edad, alimentación, actividad física y situación particular.

Y tampoco necesitamos que cada alimento que consumimos tenga proteína añadida para que nuestra alimentación sea saludable.

Por supuesto que puede ser una herramienta.

Si un día no alcanzaste a desayunar y una malteada o un café con proteína es lo que tienes disponible, puede ser una buena estrategia.

Si vas a entrenar y necesitas resolver una comida alrededor de tu entrenamiento, puede ser práctico.

Si sabes que tendrás un día largo y pasarán varias horas antes de que puedas comer, puede ayudarte.

Pero eso es muy diferente a pensar que un producto es saludable porque dice “alto en proteína” en la etiqueta.

Y esta es la reflexión que quiero dejarte esta semana:

¿Realmente necesitamos agregar proteína a todo para que nuestra alimentación sea saludable?

No.

La proteína es importante, pero no es el único componente de una buena alimentación.

Un solo alimento no va a convertir nuestra alimentación en saludable.

Un producto con proteína añadida no va a compensar un fin de semana de excesos.

Un extra de proteína no va a mejorar nuestra masa muscular mágicamente.

Y tampoco necesitamos estar buscando constantemente qué alimento tiene más proteína.

A veces, comer bien es mucho menos complicado que eso.

No se trata de perseguir el nutriente de moda. Se trata de aprender a elegir alimentos que, en conjunto, hagan sentido para nuestra vida y nuestra salud.

Gracias por leerme.

Martha🍉

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